Mecanismos de apoyo y estrategias de comunicación para estudiantes

Por Eric Sieloff

Soy sordo. Aunque he usado un implante coclear durante la mayor parte de mi vida, no escucho ni hablo perfectamente. Las semanas previas a entrar a la escuela secundaria me causaron mucho estrés. Mi mente estaba llena de preguntas: ¿Qué tan difícil será entender a mis profesores? ¿En cuántas clases grandes estaré y podré entender todo lo que se dice?¿Qué tan difícil será mi vida social estando en una escuela de casi 4.000 estudiantes? Por eso, concebí algunos mecanismos de apoyo y estrategias de comunicación que me gustaría compartir, ya que hicieron mi experiencia como estudiante con pérdida de audición más divertida y en cierta manera más fácil.

Adaptaciones: Toma la iniciativa

Cada año, antes del comienzo del nuevo grado, me puse en contacto con mi tutor para que me ayudara a preparar para mi primer día de clases, ¡y me ayudó mucho! Me ayudó a programar reuniones con cada uno de mis profesores donde hablábamos de las adaptaciones que me hacían falta para tener éxito. Para mí, estas reuniones implicaban enseñar a mis profesores a usar un transmisor FM así como pedir ubicación preferencial al frente del aula para leer los labios, la ayuda de alguien que me tomara apuntes durante clases muy largas y subtítulos cuando se utilizaban videos en clase. Dado que entré a la escuela una semana antes del primer día de clases, me salvé de tener que pedir adaptaciones durante el día escolar (lo cual es difícil por el tiempo limitado) y enfrente de toda la clase (otra cosa que siempre me resultaba difícil).

Tener pérdida de audición nos pone en desventaja comparados con otros estudiantes a la hora de entrar a la escuela secundaria, pero nunca dudes en pedir ayuda. A los profesores les encanta desvivirse por ayudar a sus estudiantes atener éxito - ¡si piensas en una adaptación que pueda ayudar, no dudes nunca en pedirla!

Aprovecha las horas libres

Cuando no entendía la lección presentada por mi profesor en clase, siempre hacía un esfuerzo en ir a verle durante las horas libres. A partir del grado 11, me reunía con mi profesor durante las horas libres casi cada vez que podía. En aquel tiempo, la clase de química avanzada me resultaba muy difícil, sin embargo, aproveché las horas libres para consultar con mi profesor y recibí explicaciones individuales en un ambiente sin ruidos - ¡aprendí unos conceptos difíciles en cuestión de segundos! En cuanto a las horas libres, siempre he sido de la opinión de que puedes volver a casa y pasar horas estudiando la materia y quizás acabes entendiéndola, o puedes usar las horas libres, pedir al profesor que la repita y aprendes esa misma materia en posiblemente 30 minutos o menos.

Sin embargo, lo más difícil para mí siempre era mi clase de inglés, y estoy seguro que pasa lo mismo con otros estudiantes con pérdida de audición. La mayoría de mis clases de inglés consistían en una lección verbal para la cual necesitaba a alguien que me tomara apuntes, pero la cantidad de información que tenía que comprender me abrumaba a veces. Y lo que es peor, hacíamos discusiones en grupo en las cuales apenas seguía la conversación. En los días que hacíamos discusiones en grupo, me reunía con mi profesor en las horas libres después de la escuela y le preguntaba sobre los conceptos importantes que surgieron aquel día. Mis profesores siempre explicaban los conceptos y argumentos importantes para que los pudiera usar en ensayos y tareas. Me acuerdo que mi profesora de inglés en el grado 11 siempre entraba en muchos detalles para ayudarme - ¡nunca dudaba en darme la ayuda que necesitaba! No podía pensar nunca en algunas maneras de participar directamente en las discusiones, pero por suerte las hacíamos menos frecuentemente en los grados posteriores. Siempre completaba todas las tareas y leía todo lo que nos ponía el profesor (aun resúmenes en el internet o Spark notes) para sacar una ventaja y recompensar lo que me perdía en las discusiones en grupo.

Participa

Cuando tenía 8 años mis padres me inscribieron en cursos de piano y los seguí tomando por casi 8 años. He de mencionar que aprender un instrumento ha sido una de las inversiones de tiempo más grandes que he hecho en mi vida hasta ahora. Y bueno, ¡fue más difícil para mí que un niño con la audición normal (como me veía en comparación con mi hermano), pero es posible! Aprender un instrumento me acostumbró a un rango más amplio de sonidos, pero aun más emocionante (y para sorpresa de todos): ¡yo, una persona sorda, soy capaz de crear música con las dos manos! Al entrar a la escuela secundaria, pensé que sería difícil hacer nuevos amigos entonces aproveché mi experiencia con la música y me uní a la banda escolar donde tocaba los tambores, la marimba y el teclado en la sección de percusión. Las bandas y las orquestas de la escuela representan una oportunidad excelente para conocer a nuevas personas: se dividen a todos entre secciones individuales según el instrumento que tocan, y todos llegamos a conocernos muy bien porque pasamos mucho tiempo practicando y tocando juntos. Hice varios buenos amigos en la banda. También recomiendo que participes en uno de los clubs ofrecidos por tu escuela. Si hay un club que te interesa - ¡únete! A mí me interesaba aprender el lenguaje de señas entonces me uní al Deaf Culture Club de mi escuela. Ya que era la única persona sorda en mi escuela, el sponsor del club estaba muy contento de que yo participara. Aprendí algunas frases en el lenguaje de señas e hice amigos con todos los miembros del club. ¡Tuve la oportunidad de interpretar "Noche de paz" en el lenguaje de señas estadounidense cuando visitamos a una escuela de sordos, y hasta ese momento no sabía que había tanta gente como yo! También me uní al National Science Honor Society por mi interés en las ciencias y los campos técnicos. Participar en clubs es una manera excelente para conocer a nuevas personas. ¿Qué otras oportunidades hay para conocer a gente con intereses parecidos a los tuyos?

Hacia el futuro

El principio de la escuela secundaria fue una época difícil para mí porque pensé que iba a quedar retrasado con respecto a mis compañeros. No obstante, a medida que pasaban las semanas me daba cuenta que me beneficiaba enormemente de las estrategias anteriormente mencionadas, y me preocupaba menos por mi vida escolar. Gracias a mucho esfuerzo y la ayuda de mis profesores, aprendí lo que me enseñaron y logré hacer muchos nuevos amigos. En mayo de 2009, me gradué de la escuela secundaria con honores y comencé a pensar en la próxima etapa de mi vida. A la hora de elegir a qué universidad asistiría, quería asegurar que el ambiente de aprendizaje fuera lo más parecido al de mi escuela secundaria como fuera posible. Solicité admisión a unas universidades pequeñas porque creía que tenía más probabilidad de aprender de los profesores de manera más individual. Durante mis estudios de la escuela secundaria, me interesaban las matemáticas, la química y la biología humana. Actualmente soy estudiante de primer año en la Universidad de Tulsa (TU) en Oklahoma. Estudio la ingeniería química y el curso pre-médico como asignatura secundaria. He recibido un par de becas generosas, las cuales han hecho que mi matrícula en una universidad privada sea más alcanzable para mi familia. En TU, la mayoría de mis clases son el mismo tamaño de las de mi escuela secundaria, por lo cual he podido seguir empleando mis mecanismos de apoyo y estrategias de comunicación. He llegado a conocer muy bien a mis profesores -un profesor incluso me ofreció un puesto de investigaciones en el campo de ingeniería química para el verano.

Soy sordo. No escucho ni hablo perfectamente. Pero me he esforzado mucho y he desarrollado algunas estrategias que han hecho que la escuela secundaria y, ahora, la universidad hayan sido una experiencia positiva. Aunque no todavía están claros mis planes para el futuro, tengo algo por seguro: ¡tener éxito es mi objetivo y fracasar no es una opción!

Eric Sieloff nació en Sarnia, Ontario Canadá en 1991. Sufrió una pérdida de audición profunda debido a la meningitis. Recibió un implante coclear poco después y se unió al VOICE for Hearing Impaired Children Auditory Verbal Program en New York General Hospital donde la familia se beneficiaba de terapia auditivo-verbal provista por Warren Estabrooks durante varios años. Sieloff entró en una escuela regular en el sistema escolar público de Lambton County donde estudiaba hasta 2004 cuando su familia y él se mudaron a Houston, Texas. Ahí emprendió un currículo riguroso de estudios y se graduó de la escuela secundaria en 2009. Acaba de terminar su primer año como estudiante de ingeniería en la Universidad de Tulsa en Oklahoma.