Tipos de audífonos

Existen varios tipos de audífonos – retroauriculares, intraauriculares, intracanales y audífonos implantables.

Audífonos retroauriculares (BTE, por sus siglas en inglés, “Behind the ear”)

Este audífono es delgado y se coloca por encima y detrás del oído. Típicamente, se usa un molde para sujetar el audífono al oído así como para conducir el sonido amplificado al canal auditivo. Por lo tanto, es necesario que el molde quede justo para que el audífono funcione de modo correcto.

Los BTE son adecuados para casi todos los tipos y grados de pérdida de audición, y para personas de todas las edades. Los mini BTE, en lugar de ser de tamaño normal, son el estilo más apropiado para los niños pequeños. A medida que éstos crecen, necesitarán cambiar de moldes con frecuencia. El nuevo molde se ajusta al mismo audífono para que no haga falta reemplazar el dispositivo entero. Los audífonos BTE se venden en diferentes colores para que los niños más mayores puedan elegir entre varios colores o pegatinas para expresar su personalidad y estilo individual.

Es fácil para los padres chequear los audífonos BTE puesto que se ven desde atrás y pueden fijarse en el oído, o por lo menos en el niño mismo, para que no se pierda. Se puede lograr esto con cinta adhesiva para pelucas u otros accesorios que sujetan el audífono al oído o a la ropa del niño. Pida de su audiólogo recomendaciones para sujetar los audífonos a su hijo.

Audífonos intraauriculares (ITE, “In the ear”)

Los audífonos ITE se colocan en una carcasa elaborada a medida mediante un molde del oído externo y el canal auditivo. Son adecuados para los adultos con pérdida de audición de un grado leve a moderado-severo. Los ITE son muy pequeños y deben reemplazarse a medida que crece el oído, por lo cual no los usan los niños pequeños. Debido a su reducido tamaño y la dureza de su carcasa, no son seguros para los niños.

No es raro que los niños les pidan a sus padres un audífono ITE a medida que se acercan a la escuela intermedia o secundaria. Los ITE pueden ser una opción viable para aquel niño que llevaba un audífono BTE anteriormente. Sin embargo se recomienda que el crecimiento del oído del niño se haya disminuido y los padres estén seguros de que el audífono ITE es adecuado para el tipo y el grado de pérdida de audición. Descubrir que un audífono ITE no es apropiado puede ser decepcionante y desalentador para un niño. Se recomienda que el padre hable con el audiólogo del niño antes de la cita si éste y la familia están considerando un cambio de audífonos. El audiólogo puede guiar a los padres a través de las conversaciones con el niño así como preparar al niño y sus padres para la próxima cita en la cual hablarán de los nuevos audífonos.

Audífonos intracanales (ITC, “In-the-canal”)

Los audífonos ITC caben dentro del canal auditivo y se diseñan a la medida del usuario. Los ITC son más pequeños que los ITE, y tienen que reemplazarse a medida que crece el oído y, como resultado, no se usan a menudo para niños. Tal como el audífono intraauricular, este modelo se recomienda con más frecuencia en los casos de pérdida de audición leve a moderada-severa. Los ITC son el estilo más popular entre los adultos y, como los ITE, pueden ser una opción viable para un niño después de que el crecimiento de su oído se haya disminuido y siempre que el tipo y el grado de pérdida de audición puedan ser tratados por un audífono de este tamaño.

Audífonos insertados completamente en el canal (CIC, “Completely in the canal”)

Los audífonos CIC se insertan dentro de una carcasa elaborada a medida, obtenida de un molde del canal auditivo. Sin embargo, los CIC caben un poco más profundos dentro del canal auditivo y se extienden más profundamente hacia el tímpano que los ITC. Aunque por lo general no sea “invisible,” este estilo de audífono es a menudo lo menos conspicuo y visible. Estos instrumentos son típicamente adecuados para casos de pérdida de audición leve a moderado y pérdidas de audición de pendiente escarpada en las altas frecuencias. Tal como los ITE y los ITC, no son apropiados para los niños pequeños.

Audífonos implantables (IHA, por sus siglas en inglés)

Los IHA consisten en los audífonos osteointegrados, comúnmente conocidos como sistemas BAHA, y los implantes de oído medio (MEI, por sus siglas en inglés). Una prótesis osteointegrada es útil para las personas con atresia congénita del canal auditivo o problemas crónicos del oído medio, los cuales imposibilitan el uso óptimo de los audífonos tradicionales. Muchos candidatos para los BAHA han tenido éxito con dispositivos de conducción ósea que oscilan o vibran suavemente el cráneo y reproducen las ondas sonoras que activan la audición del usuario.

La administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado el uso de los BAHA para todas las edades, incluso para niños de tan sólo dos años. La larga experiencia en Suecia e Inglaterra con el uso de los BAHA, junto con su popularidad en aumento en los Estados Unidos, señala que el dispositivo puede ser una alternativa preferida a cirugías para abrir el canal auditivo o reparar el mecanismo del oído medio, en especial para niños con el síndrome de Treacher Collins o el síndrome de Goldenhar.

Moldes del oído

Se elaboran moldes de oído a través de una impresión del oído externo y el canal auditivo. Se hacen a la medida para que quepan dentro del oído y mantengan los audífonos en su lugar. Se tarda aproximadamente 10 minutos en hacer una impresión ya que se toma con un material especial. Se toma la impresión en la oficina del audiólogo y luego se envía a un fabricante de moldes del oído donde se produce el molde. Normalmente, se tarda 10 a 14 días desde que se toma la impresión hasta que el nuevo molde llega a la oficina del audiólogo, sin embargo, se puede agilizar el proceso por un pago adicional.

Los moldes de niños, a diferencia de los audífonos, tienen que reemplazarse con frecuencia. Las nuevas impresiones deberían hacerse cada vez que el niño cambia del número de calzado puesto que el oído externo crece a la misma velocidad que el pie. Por lo tanto los moldes de niños pequeños se reemplazan con más frecuencia. Cuando el niño cumple los 6 años hay menos necesidad de reemplazar los moldes regularmente.

Cuando el molde no cabe bien en el oído, el sonido amplificado se escapa del canal auditivo y el micrófono del audífono vuelve a amplificarlo, produciendo una realimentación acústica que suena a pitidos agudos. Sin embargo, la ausencia de realimentación acústica no necesariamente significa que el molde cabe de manera óptima. Pero la presencia de pitidos constantes e intermitentes cuando el micrófono está despejado siempre es una señal de que el molde no cabe bien.

Se venden los moldes en varios materiales, pero típicamente se producen con materiales suaves o duros. El audiólogo selecciona el material del molde para un cliente en particular teniendo en cuentas varios factores, ante todo el tipo y el grado de pérdida de audición. Por lo general, se recomienda que los niños pequeños tengan moldes de materiales suaves. El material suave es flexible y le protege al niño de lesión por si se topa el oído mientras está jugando. Los moldes están disponibles en una amplia gama de colores.